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Un Papa Fiel a la Doctrina

A pesar de sus no pocos detractores es una realidad que el Papa Francisco resulta ser fiel a sus predecesores Paulo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI en los temas más espinosos en la vida de la Iglesia.

 

El llamado Papa Reformador ha roto paradigmas, ha llevado a la Iglesia por un camino de verdadera vivencia del Evangelio; ha abandonado el palacio y se ha involucrado en las periferias; ha denostado fuertemente a la Curia por aquellos que están apegados al dinero y a los honores; el Papa siempre ha vivido como piensa con un especial desprecio al mundo y a su propio yo, con ejemplar austeridad. Pero también en la opinión pública dominante se ha ubicado al Papa como el innovador que ha roto con los dogmas del pasado y particularmente con los temas de vida, hombre y familia.

El Papa que ha sido encasillado bajo su expresión: “¿Quién soy yo para juzgar?”, ha dado lugar a que muchos se hayan tomado, aún dentro de la misma jerarquía de la Iglesia, la liberalidad para expresar afirmaciones abiertamente contrarias a la fe y a la doctrina, creando indudable confusión entre los fieles. Un caso de llamar la atención fue el del Cardenal Reinhard Marx, quien no hace mucho afirmó en nombre de la iglesia alemana: “No somos una filial de Roma. Cada conferencia episcopal es responsable por la pastoral en el interior de su esfera. No podemos esperar hasta que un sínodo nos diga cómo debemos comportarnos aquí sobre el matrimonio y la pastoral familiar” (Declaraciones del 24 de febrero del 2015 durante una rueda de prensa en la asamblea general de los obispos alemanes).

No obstante, el Papa Francisco en no pocas ocasiones ha hablado como verdadero “hijo de la Iglesia”, tal y como le gusta decir de sí mismo, y en numerosas alocuciones referentes a la vida, la persona, la familia, el aborto, la homosexualidad, y los divorciados vueltos a casar ha expresado directrices muy claras que no son ni más ni menos que la doctrina perene de la Iglesia.

Echemos un vistazo a estas intervenciones del Santo Padre y que se han dado mayormente después de las conclusiones del sínodo del pasado mes de octubre.

Encuentro con el movimiento apostólico Schoenstatt

25 de octubre de 2014

Pienso que la familia cristiana, la familia y el matrimonio, nunca han sido tan atacados como en este momento. Atacados directamente o atacados de hecho. Puede ser que me equivoque, los estudiosos de la Iglesia lo podrán decir. Pero que la familia sea golpeada, y que la familia sea bastardeada... ¿Se puede llamar familia a todo? No. ¡Cuántas familias son heridas, cuántos matrimonios rotos, cuánto relativismo en la concepción del sacramento del matrimonio! En este momento, desde un punto de vista sociológico y desde el punto de vista de los valores humanos, así como del sacramento católico, del sacramento cristiano, hay una crisis de la familia, crisis porque la atacan por todas partes y la dejan muy herida!

Discurso a la Asociación de los Médicos católicos italianos

15 de noviembre de 2014

El pensamiento dominante propone a veces una «falsa compasión»: la que considera una ayuda para la mujer favorecer el aborto, un acto de dignidad facilitar la eutanasia, una conquista científica «producir» un hijo considerado como un derecho en lugar de acogerlo como don; o usar vidas humanas como conejillos de laboratorio para salvar posiblemente a otras. […] La fidelidad al Evangelio de la vida y al respeto de la misma como don de Dios, a veces requiere opciones valientes y a contracorriente que, en circunstancias especiales, pueden llegar a la objeción de conciencia. Y a muchas consecuencias sociales que tal fidelidad comporta. Estamos viviendo en una época de experimentación con la vida. Pero un experimentar mal. Tener hijos en lugar de acogerlos como don, como he dicho. Jugar con la vida.

Estad atentos, porque esto es un pecado contra el Creador: contra Dios Creador, que creó de este modo las cosas. … Es un problema científico, porque allí hay una vida humana y no es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema.

Lo mismo vale para la eutanasia: todos sabemos que con muchos ancianos, en esta cultura del descarte, se realiza esta eutanasia oculta. Pero, también está la otra. Y esto es decir a Dios: «No, el final de la vida lo decido yo, como yo quiero». Pecado contra Dios Creador.


Discurso al Coloquio internacional sobre la Complementariedad entre el hombre y la mujer, promovido por la Congregación para la Doctrina de la Fe

17 de noviembre de 2014

La familia sigue siendo la base de la convivencia y la garantía contra la desintegración social. Los niños tienen el derecho de crecer en una familia, con un papá y una mamá, capaces de crear un ambiente idóneo para su desarrollo y su maduración afectiva. Por esa razón, en la exhortación apostólica "Evangelii gaudium" he puesto el acento en la aportación «indispensable» del matrimonio a la sociedad, aportación que «supera el nivel de la emotividad y el de las necesidades circunstanciales de la pareja». […]

La familia es una realidad antropológica, y, en consecuencia, una realidad social, de cultura, etc. No podemos calificarla con conceptos de naturaleza ideológica. No os dejéis calificar por este o por otros conceptos de naturaleza ideológica. La familia tiene una fuerza en sí misma.

Discurso al Parlamento Europeo de Estrasburgo

25 de noviembre de 2014

El ser humano corre el riesgo de ser reducido a un mero engranaje de un mecanismo que lo trata como un simple bien de consumo…cuando la vida ya no sirve a dicho mecanismo se la descarta sin tantos reparos, como en el caso de los enfermos, los enfermos terminales, de los ancianos abandonados y sin atenciones, o de los niños asesinados antes de nacer.

Mensaje a los participantes en el Festival de la Familia, en Riva del Garda

5 de diciembre de 2014

La preocupante tendencia demográfica requiere, por parte de todos los sujetos interesados, una extraordinaria y valiente estrategia a favor de las familias.

Mensaje "urbi et orbi" en la solemnidad de Navidad

25 de diciembre de 2014

Pienso en todos los niños hoy maltratados y muertos, sea los que lo padecen antes de ver la luz, privados del amor generoso de sus padres y sepultados en el egoísmo de una cultura que no ama la vida;…Todavía hoy, su silencio impotente grita bajo la espada de tantos Herodes. Sobre su sangre campea hoy la sombra de los actuales Herodes.

Discurso a la Asociación Italiana de las Familias Numerosas

28 de diciembre de 2014

Queridos padres, os estoy agradecido por el ejemplo de amor a la vida, que vosotros custodiáis desde la concepción hasta el fin natural, incluso con todas las dificultades y los pesos de la vida,... Cada familia es célula de la sociedad, pero la familia numerosa es una célula más rica, más vital….

Discurso a los miembros del cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede

12 de enero de 2015

La misma familia es objeto de descarte, a causa de una cada vez más extendida cultura individualista y egoísta que anula los vínculos y tiende a favorecer el dramático fenómeno de la disminución de la natalidad, así como de leyes que privilegian diversas formas de convivencia en lugar de sostener adecuadamente a la familia por el bien de toda la sociedad.

Discurso a las autoridades y al cuerpo diplomático en el palacio presidencial de Manila

16 de enero de 2015

Las familias tienen una misión indispensable en la sociedad. Pero al igual que todos los dones de Dios, la familia también puede ser desfigurada y destruida. Sabemos lo difícil que es hoy para nuestras democracias preservar y defender valores humanos básicos como el respeto a la dignidad inviolable de toda persona humana, el respeto de los derechos de conciencia y de libertad religiosa, así como el derecho inalienable a la vida, desde la de los no nacidos hasta la de los ancianos y enfermos.

Discurso a las familias en el “Mall of Asia Arena” de Manila

16 de enero de 2015

Estemos atentos a las nuevas colonizaciones ideológicas. Existen colonizaciones ideológicas que buscan destruir la familia. No nacen del sueño, de la oración, del encuentro con Dios, de la misión que Dios nos da. Vienen de afuera, por eso digo que son colonizaciones. […] Decir ‘no’ a cualquier intento de colonización ideológica sobre la familia. Y pedirle a san José, que es amigo del ángel, que nos mande la inspiración para saber cuándo podemos decir ‘sí’ y cuándo debemos decir ‘no’.

La familia se ve también amenazada por el creciente intento, por parte de algunos, de redefinir la institución misma del matrimonio, guiados por el relativismo, la cultura de lo efímero, la falta de apertura a la vida.

Pienso en el beato Pablo VI en un momento donde se le proponía el problema del crecimiento de la población tuvo la valentía de defender la apertura a la vida de la familia. Él sabía las dificultades que había en cada familia, por eso en su Carta Encíclica "Humanae vitae" era tan misericordioso con los casos particulares. Y pidió a los confesores que fueran muy misericordiosos y comprensivos con los casos particulares. Pero él miró más allá, miró a los pueblos de la tierra y vio esta amenaza de destrucción de la familia por la privación de los hijos. Pablo VI era valiente, era un buen pastor y alertó a sus ovejas de los lobos que venían. Que desde el cielo nos bendiga esta tarde. […]

Toda amenaza para la familia es una amenaza para la propia sociedad. Como afirmaba a menudo san Juan Pablo II, el futuro de la humanidad pasa por la familia. El futuro pasa a través de la familia. Así pues, ¡custodiad vuestras familias! ¡Proteged vuestras familias!... Sed santuarios de respeto a la vida, proclamando la sacralidad de toda vida humana desde su concepción hasta la muerte natural. ¡Qué gran don para la sociedad si cada familia cristiana viviera plenamente su noble vocación!

Conferencia de prensa en el vuelo de regreso de Filipinas a Roma

19 de enero de 2015

P. – En el encuentro que tuvo con las familias habló usted de “colonización ideológica”. ¿Nos podría explicar mejor este concepto? Después hizo referencia al Papa Pablo VI, hablando de casos especiales que son importantes en la pastoral familiar. ¿Nos puede poner algunos ejemplos de estos casos especiales y decirnos si sería necesario abrir caminos, ensanchar los “pasillos” de estos casos?

R. – La colonización ideológica: pondré sólo un ejemplo, que yo mismo presencié. Hace veinte años, en 1995, una señora Ministra de Educación había pedido un importante préstamo para poder construir escuelas para pobres. Le concedieron el préstamo con la condición de que en las escuelas los niños, a partir de un cierto grado, tuvieran un determinado libro. Era un libro escolar, un libro bien preparado didácticamente, en el que se enseñaba la ideología de género. Esta señora necesitaba el dinero del préstamo, pero ésa era la condición. Fue inteligente y dijo que sí; luego mandó hacer otro libro y dio los dos, y así lo consiguió. Eso es la colonización ideológica: entrar en un pueblo con una idea que no tiene nada que ver con él, […] y así colonizar un pueblo con una idea que cambia o pretende cambiar su mentalidad o su estructura. Durante el Sínodo de los Obispos, los obispos africanos se quejaban de esto, que es como poner ciertas condiciones para conceder un préstamo. […] Pero esto no es nuevo. Lo mismo hicieron las dictaduras del siglo pasado. Llegaron con su doctrina. Recuerden a los “Balilla”, a la Juventud Hitleriana… Colonizaron al pueblo, lo querían colonizar. Pero ¡cuánto dolor! Los pueblos no pueden perder la libertad. El pueblo tiene su cultura, su historia. […] A esto llamo “colonizaciones ideológicas”. Hay un libro, […] fue escrito en 1907 en Londres. […] Se titula "Lord of the World", su autor es Benson. Les aconsejo que lo lean. Así entenderán lo que quiero decir con “colonización ideológica”. Esto en cuanto a la primera pregunta.

La segunda: ¿qué quise decir de Pablo VI? Ciertamente la apertura a la vida es condición para el sacramento del matrimonio. Un hombre no puede casarse sacramentalmente con una mujer ni una mujer con un hombre si no están de acuerdo sobre este punto de estar abiertos a la vida. De tal manera que, si se puede probar que él o ella se casaron con la intención de no estar abiertos a la vida, ese matrimonio es nulo. […]

Audiencia general del miércoles

21 de enero de 2015

Las familias sanas son esenciales para la vida de la sociedad. Da consuelo y esperanza ver a muchas familias numerosas que acogen a los hijos como un auténtico don de Dios. Ellos saben que cada hijo es una bendición. Escuché que algunos decían que las familias con muchos hijos y el nacimiento de tantos niños están entre las causas de la pobreza. Me parece una opinión superficial. Puedo decir, todos podemos decir, que la causa principal de la pobreza es un sistema económico que quitó a la persona del centro y puso en su lugar al dios dinero; un sistema económico que excluye, excluye siempre: excluye a los niños, a los ancianos, a los jóvenes sin trabajo... y crea la cultura del descarte que vivimos.

Discurso a los obispos de Lituania en visita "ad limina"

2 de febrero de 2015

En este período toda la Iglesia está comprometida en un camino de reflexión sobre la familia, sobre su belleza, sobre su valor y sobre los desafíos que está llamada a afrontar en nuestro tiempo. También os aliento, como pastores, a dar vuestra contribución a esta gran obra de discernimiento y, sobre todo, a cuidar la pastoral familiar, de manera que los esposos sientan la cercanía de la comunidad cristiana, y se los ayude a «no acomodarse a la mentalidad de este mundo, sino a renovarse continuamente según el espíritu del Evangelio» (cf. Rm 12, 2).

Audiencia general del miércoles

11 de febrero de 2015

Una sociedad avara de procreación, a la que no le gusta rodearse de hijos que considera, sobre todo, una preocupación, un peso, un riesgo, es una sociedad deprimida. Pensemos en las numerosas sociedades que conocemos aquí, en Europa: son sociedades deprimidas, porque no quieren hijos, no tienen hijos; la tasa de nacimientos no llega al uno por ciento. ¿Por qué? Cada uno de nosotros debe de pensar y responder. Si a una familia numerosa la miran como si fuera un peso, hay algo que está mal. La procreación de los hijos debe ser responsable, tal como enseña la encíclica "Humanae vitae" del beato Pablo VI, pero tener más hijos no puede considerarse automáticamente una elección irresponsable. No tener hijos es una elección egoísta. La vida se rejuvenece y adquiere energías multiplicándose: se enriquece, no se empobrece.

Discurso a la Pontificia Academia para la Vida

5 de marzo de 2015

"Honrar" podría hoy traducirse también como el deber de tener un extremo respeto y hacerse cargo de quien, por su condición física o social, se lo podría dejar morir o "dar muerte". Toda la medicina tiene un rol especial en el interior de una sociedad como testigo del honor que se debe a la persona anciana y a cada ser humano.

Entrevista concedida a Valentina Alazraki para la emisora mexicana Televisa

6 de marzo de 2015

P. – ¿Qué espera de este segundo Sínodo? ¿Cree que se ha creado demasiada expectativa a las parejas que sufren los divorciados vueltos a casar, los homosexuales, cree que tienen unas expectativas que van más allá de lo que luego ustedes van a poder lograr? ¿Los divorciados vueltos a casar podrán comulgar, qué tan grande será la aceptación para el mundo de los homosexuales?

R. – Creo que hay expectativas desmesuradas. […] Bueno la familia en crisis, ¿cómo integrar en la vida de la Iglesia las familias, las replay, no? es decir las de segunda unión que a veces resultan fenómenos… que ello fue un fracaso. ¿Cómo reintegrar, no? Que vayan a la Iglesia, entonces cada uno, ahí simplifican y dicen ah les van a dar la Comunión a los divorciados. Con eso no se soluciona nada. Lo que la Iglesia quiere es que vos te integres a la vida de la Iglesia.

Conclusión

En el Papa se cumplen las profecías, tanto bíblicas como privadas.

La Revelación pública deja en claro que la Iglesia y su cabeza será perseguida y tentada, pues si a Jesús lo trataron como lo trataron, y era Dios e inocente de cualquier pecado; ¿qué no harán con la Iglesia y nosotros, verdaderos responsables de nuestra desgracia? (Lc 23,28-31). Además Nuestro Señor ha dicho que Satanás ha reclamado a Pedro para zarandearlo como al trigo (Lc 22,31)…pero Jesús ha rogado al Padre para que su fe no desfallezca (v, 32). Por eso el Papa Francisco insiste mucho en que recemos por él.

Pero también la revelación privada advierte que se cierne gran sufrimiento y persecución contra la Iglesia y el Santo Padre, hasta el martirio (Fátima)…y si estos tiempos no se acortaran nadie se mantendría en la fe, pues el demonio sabedor que le queda poco tiempo (Ap 12, 12) ha desatado su furia contra todos y contra todo…hasta reclamar sentarse en el templo santo de Dios (II Tes 2, 4). Por eso una gran niebla de oscuridad y confusión lo envuelve todo y alcanza, con sus más y con sus menos, prácticamente a todo hijo de mujer que vive en esta tierra.

Hagamos el esfuerzo de vivir según Dios, luchando por crecer en el alma y cuerpo, pues sólo la fe y la paciencia nos darán la victoria, junto con María, capitana del ejército de la Luz y Madre del Verdadero Camino que conduce al Padre.

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