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Estos son los Eventos por Suceder

A continuación, cito los eventos que, de acuerdo con las Sagradas Escrituras, son parte de los llamados tiempos escatológicos –los previos al Reino de Cristo en la Tierra, conforme a la petición del Padre Nuestro–  en el que está incluido desde luego el Día de la Ira de Yahveh, que antecede a la fase del Reino de Cristo, pues Él no sólo es el Rey, sino que también es el Juez.

 

Conocer por anticipado lo que va a ocurrir es el propósito de las profecías, para que nosotros no vayamos a perder la fe en los momentos de mayor obscuridad y tribulación.

Existen multitud de textos de la Escritura, pero sólo indicaremos algunas referencias bíblicas de todos los sucesos llamados escatológicos y que pertenecen a este breve periodo de la Historia, previos al triunfo del Señor por medio de la Santísima Virgen María, donde el mundo completo será purificado y la Iglesia renovada:

  1. Rumores de Guerra y Terrorismo: Ez.39; Mt.24; Lc.21; Mc.13; Ap.6
  2. Catástrofes Naturales: Mt.24; Lc.21; Mc.13; Ap.6
  3. Caos Social, Económico y Financiero; carestía y corrupción política: Mt.24; Lc.21; Mc.13; Ap.6; Sal2; Ap.17, 8 y siguientes
  4. Hambrunas: Mt.24; Lc.21; Mc.13; Ap.6
  5. Pestes y Enfermedades: Mt.24; Lc.21; Mc.13; Ap.6
  6. Guerras entre Naciones: Ez.38 y 39
  7. Verdadera y Falsa Iglesia y Dos Papas: Ap.17,1-6;9 y 18; Zc.11, 16; Mt.26, 31; I Jn.2, 19; Jn.10, 12-13
  8. Persecución, Huida, Desierto y Reducción de la Iglesia: Mt.24; Lc.21; Mc.13; Ap.6; 11 y 12,6
  9. Señales en el Sol, luna y Estrellas: Lc.21,25
  10. María y Sello de los Elegidos: Ap.7; Ap.12, 1
  11. Construcción del Tercer Templo: Dn.9, 27
  12. Aparición y Gobierno del Anticristo, Falsa Paz y Falso Profeta; Supresión de la Eucaristía: Dn.7, 24 y 9, 27; Jn.5, 43; Ap.13, 1-10; II Tes.2, 8-10; Zc.11, 16
  13. Los 2 Testigos: ¿Elías/Enoc/Moisés/Juan, ¿otros?: Ap.11, 3
  14. Abominación Desoladora en el Lugar Santo: Mt.24, 15; Lc.21:20-27;     II Tes 2; Dn.9,27
  15. Conversión de Israel: Is.6, 11; Rom.11
  16. Gran Tribulación: Mt.24, 21; Lc.21; Mc.13
  17. Ocultismo, Ovnis, Seres y Falsas Resurrecciones: II Tes 2,9-12
  18. Armagedón: Ap.16, 12
  19. Día de la Ira, Juicio de Naciones; Is.3, 4; Jer.25, 30; Mal.4, 1-3; Sal 109, 5-6
  20. Eventos y Convulsiones Cósmicas; Cambio del eje de la Tierra; Días de Obscuridad: Is.24, 18-20; Ap.6, 12; II Ped.3; Sof.1, 14-16;
  21. Destrucción de las 2 Bestias y Encadenamiento de Satanás: Ap.19, 19-21; Ap.20
  22. Parusía como Reino: Ap.11, 15
  23. Transformación del Ser Trino(los protestantes le mal llaman “arrebato”): I Cor.15, 50-53; Lc.17, 34
  24. Unidad bajo un Solo Pastor: Jn.17, 21
  25. Primera Resurrección de Mártires y Santos y Juicio de Algunos Vivientes que no Morirán (vivos)Dn.12, 2; I Cor.15, 50; Ap.20
  26. Nuevos Cielos y Nueva Tierra: Ap.21, 1
  27. La Nueva Jerusalén: Ap.21, 2

Como verá el lector, múltiples y variados acontecimientos están por venir como consecuencia de la lucha entre la Mujer y el Dragón (Ap 12). Algunos de gran sufrimiento físico y espiritual; otros de gran y profundo misticismo simultáneos con fenómenos de tenebrosidad y alto contenido esotérico; al final el triunfo de Cristo Rey en su Parusía y su reino en la Tierra como en el Cielo.

Las Fechas…sólo las conoce el Padre

Una afirmación categórica y esencial por parte de Jesucristo en tratándose de las fechas de los acontecimientos, es que “Nadie sabe el día ni la hora, ni los Ángeles del cielo, ni el Hijo sino sólo el Padre” (Mt. 24, 36). Esto quiere decir precisamente esto: que nadie sabe las fechas, no sólo del fin del mundo sino de todos los acontecimientos que conforman la existencia humana, llámese fin de los tiempos, aparición del Anticristo, Parusía del Señor o incluso la muerte de cada uno, etc. Y esto es así porque es un derecho exclusivo y personalísimo del Padre Eterno que ni al mismo Hijo de Dios se le reveló. La consecuencia de lo anterior es lo que el mismo Cristo a lo largo de su predicación nos repitió de diversas maneras: “Estad preparados en todo momento, pues no sabéis el día ni la hora…Pues si el dueño de la casa supiera a qué hora va a venir el ladrón se mantendría despierto para no dejarlo entrar a su casa” (Mt. 24, 43).

En ese sentido, la predicación de Jesucristo fue siempre invitarnos a discernir los signos de los tiempos que nos ayudarían a estar especialmente preparados, pero sin saber a ciencia cierta cuándo tendrán lugar los acontecimientos. Pero el cumplimiento de las señales que se han dado a lo largo del siglo XX y que hemos descrito en artículo anterior (http://www.apocalipsismariano.com/index.php/articulos/signos-de-los-tiempos/496-estas-son-las-senales) nos confirma que estamos muy cerca. ¿Cuándo? Pues a las puertas sin duda alguna… pero las fechas exactas sólo las conoce el Padre.

¿Sabe el Diablo?

Hay quienes dicen que el Diablo sí conoce la fecha, en base al texto del Apocalipsis que “sabe el Diablo que le queda poco tiempo…” (12,12). Pero esto contradice lo dicho por Jesucristo, de que ni los Ángeles del cielo conocen la fecha; y aunque el Diablo es Ángel del infierno, por Justicia Divina, si los Ángeles del cielo no conocen la fecha, tampoco los Ángeles del infierno.

Profetas del Cronos

Existen dos profetas que tienen las Claves del Tiempo, Daniel en el A.T. y Juan Evangelista en el N. T. Y Dios las reveló anticipadamente a estos profetas para que cuando se cumplan los acontecimientos en el tiempo, año, mes, y día, glorifiquen a Dios en Su Perfección. En ningún lado Jesucristo nos dice que hurguemos las fechas, que las encontremos; Él, lo que nos pide, y ha insistido es estar siempre preparados y vigilantes con la lámpara encendida de nuestro aceite, que se traduce en preocuparnos por “ser perfectos como Su Padre celestial es Perfecto” (Mt 5, 48) pues la voluntad del Padre es “nuestra santificación” (I Tes 4, 3), para que cuando él vuelva –sea en nuestra muerte o en la Parusía– “nos encuentre viviendo de modo irreprochable” (I Tes 3, 13).  

Ahora bien, si alguno, por su altísima vida espiritual logra acceder al mundo de Dios y conocer las fechas –y de que los hay, los hay– sabe que le está prohibido revelarlo a los hombres, pues eso pertenece en exclusivo a Dios.

Finalmente, en cuanto al tema de las fechas, algunos han querido ver que para noviembre de este año 2016 tendrá lugar el profetizado Aviso de Dios; en abril del 2017 el profetizado Milagro de Garabandal, España; incluso ven en el año 2021 la Parusía, y el Anticristo para el 2018. Pero los hechos históricos no apuntan hacia ese cronograma, pues estamos en los comienzos de los dolores y ante el inicio de largos años de sufrimientos nunca antes experimentados por la humanidad, pero también ante gracias e intervenciones de Dios nunca antes palpados y vistos en la Tierra desde los comienzos del mundo, por lo que es prácticamente imposible la línea de tiempo que algunos proponen.

Lo que está por Suceder

No seguiré un orden riguroso, pero trataré de llevar en lo posible un orden cronológico sobre la premisa de que muchos acontecimientos son simultáneos y a partir de un determinado momento serán sucesivos y vertiginosos.

1.  Catástrofes Naturales que involucrarán los cuatro elementos de la naturaleza: Fuego, Tierra, Agua y Aire. Estos desastres provocados por catástrofes naturales serán descomunalmente colosales pues serán ocasionados por eventos cósmicos que involucrarán a diversos astros, lunas, asteroides y al Sol y por efecto de una zona “rara e inestable” del universo por la que atraviesa el Sistema Solar. Acontecerán erupciones volcánicas en medio de ciudades y bajo el mar; vientos desconocidos tan violentos que arrasarán construcciones de cemento, varilla y concreto, imposibilitando de cuajo el uso de transportación aérea y marítima; terremotos que sacudirán y engullirán ciudades completas; heladas y sequías; inundaciones y tempestades de lluvia y granizo que anegarán y destruirán completamente poblaciones y ciudades enteras. Asimismo, la tierra sufrirá cambios bruscos en su campo magnético que se volverá errático y que traerá afectaciones que convulsionarán la atmósfera terrestre con nubes tóxicas, radiaciones, fuegos cósmicos e ionización del aire que desencadenarán alteraciones físicas y psíquicas para los habitantes de la tierra. El agua –que valdrá más que el oro- y los campos sufrirán una contaminación terrible que provocará epidemias, pestes contagiosas y en especial “una enfermedad se esparcirá por el mundo y tomará muchas vidas… El viento soplará de este a oeste, el cielo estará rojizo y las nubes no cubrirán el sol. La cura no resultará y sólo la fe sanará…”; el hombre de oración y sacrificio logrará que su cuerpo sea inmune a esta enfermedad. Pero serán grandes los sufrimientos que nos esperan, al extremo que …”la tierra se convertirá en un lugar difícil y peligroso para la vida…” 

2.  Colapso económico y financiero. Este derrumbe tendrá dos causas debidamente identificadas: por un lado, como resultado de una injerencia consensuada y premeditada a través de las grandes instituciones de crédito mundiales en un desmedido afán de atesorar más. La segunda causa, más imprevisible, son las catástrofes naturales que afectarán directamente todas las transacciones de la macroeconomía informática.

3.  Convulsiones sociales y civiles por los pueblos sometidos, por luchas entre la libertad y la esclavitud, la vida y la muerte, la obscuridad y la luz, que justificará la militarización de las sociedades, la suspensión de derechos constitucionales, el ejército en las calles y todo tipo de control a las personas. Por el egoísmo y deseo de poder de los hombres surgirán violentas revueltas y luchas sociales en numerosísimos países. Fuegos de guerra y muerte se generarán en diversos puntos del planeta, pues aun teniendo dinero y recursos faltarán alimentos y agua. “Miles y miles morirán por carencias y otros morirán por la lucha y las guerras para obtener aquello que será más valioso que el oro…” El caos de la revolución mundial será tal que los valores, el sentido patriótico y el propósito por el que se lucha se perderá, por lo que “las banderas quedarán sin asta”. El reposicionamiento y resurgimiento del antiguo comunismo como poder mundial y avasallador será puntual y sorpresivo. En algún momento se desencadenará una revolución con el apoyo del fundamentalismo islámico que llegará hasta Europa y la convulsionará por completo.

4.  Guerra entre naciones poderosas. Habrá una Guerra declarada en las Américas. Las naciones de este continente tendrán de igual forma que ser purificadas por haber abandonado de sus bases la Ley de Dios. México pasará por una horrorosa prueba. Asimismo, una guerra entre naciones poderosas que involucrará a Medio Oriente tendrá lugar; será causa de mucha desgracia y sufrimiento para toda la humanidad. Comenzará “al amanecer del día de la Verdad…”. Tan terribles serán los sonidos de los fuegos, que “el ruido dejará sordo a los ciegos” (espirituales).

5.  Seguridad para el Santo Padre. Se deberá reforzar la seguridad al Papa. Especial cuidado habrá que tener “el día de la fiesta que celebra la venida del Ángel. Gente maligna, que va en contra de la fe, planifica la obscuridad de la Iglesia”.

6.  Cisma, defección de la fe y persecución contra la Iglesia. En un momento dado de un cónclave surgirán “dos Papas”. La verdadera Iglesia se separará de la falsa y cada una nombrará a su propio Papa. Habrá división y cisma y cada Papa literalmente duplicará el libro de la Iglesia. Habrá una gran deserción y abandono de la fe. Muchísimos huirán escandalizados. La Iglesia será eclipsada y pasará por una horrorosa crisis y el mundo envuelto en una gran confusión generalizada. El cisma sólo será el comienzo de la larga pasión que tendrá que sufrir la Iglesia. El abandono de los fieles a la Única y Verdadera Iglesia fundada por Cristo será muy grande y los enemigos de ella, guiados por los “poderes del infierno”, aprovecharán para tratar de asestarle un golpe mortal. En Italia habrá una gran revolución y traerá como consecuencia que el Santo Padre se vea obligado a salir de Roma buscando refugio en otra tierra (este Papa que sale huyendo no es Benedicto ni Francisco como algunos suponen). Dados los acontecimientos que pasará el mundo, y aunque será ya demasiado tarde, en un momento dado un Papa consagrará a Rusia y vendrá milagrosamente la conversión de esta nación que, entre otras cosas, posibilitará que se restablezca la unidad entre la Iglesia católica y ortodoxa. Después de su exilio forzado, el Papa será asesinado... No habrá más Papas –Vicarios de Cristo– en Roma, hasta que se reedifique la Iglesia en su nueva y definitiva sede, pero antes pasará por su “muerte” y su aparente “fin”, una de las condiciones para la aparición del Anticristo.

7.  Un Aviso mandado por Dios para todos los habitantes de la Tierra, sea cual sea su raza, credo o condición social. En algún momento y a partir de un hecho cósmico en el Cielo –el choque de dos astros; la tesis de la colisión entre una parte de la luna Io de Júpiter y el asteroide Eros parece ahora la más plausibleuna luz interior nos posibilitará ver lo que hemos hecho mal y lo que hemos dejado de hacer. Será un juicio particular en vida. Será fruto de la Justicia –nos hará sufrir y purificar nuestros pecados– y la Misericordia de Dios –nos dará la oportunidad de arrepentirnos. Nadie morirá a consecuencia directa del Aviso a menos que sea de la impresión, del shock. Pero quedará revelada nuestra alma y con una grande consternación y lamento, nos daremos cuenta de cuánta sangre inocente, de almas víctimas, derramaron nuestros pecados. Será en extremo sobrecogedor en lo natural, pero sobre todo en lo sobrenatural. Todos los hombres enfrentaremos el Juicio de Dios.

8.  Un Milagro que deberá de ocurrir inicialmente en las montañas de Garabandal, España; aunque también podría ocurrir eventualmente en los lugares de apariciones marianas que han sido privilegiados por la respuesta de los fieles y sus frutos de conversión (esto no significa necesariamente que hayan sido aprobadas dichas apariciones por la Jerarquía de la Iglesia). Será el más grande evento sobrenatural para el mundo desde la Resurrección de Jesucristo. Ocurrirá un jueves, en la fiesta de un santo mártir de la Eucaristía; entre los meses de febrero y junio y entre los días 6 y 16 de esos meses. Podrá ser fotografiado, filmado y presumiblemente televisado. Los enfermos que asistan sanarán y los incrédulos creerán. El Santo Padre lo verá desde donde quiera que esté. Y este Milagro coincidirá con un acontecimiento venturoso y feliz para la Iglesia (estimamos que este evento sea la unidad de las Iglesias, es decir, la reconstrucción de la Iglesia primitiva por la reconciliación de los católicos y ortodoxos, separados desde 1054).

9.  Manipulación Genética. “A causa de experimentos con células humanas y clonación de trabajos genéticos”, la humanidad sufrirá un grave deterioro que irá en su detrimento. Surgirán seres horribles y monstruosos que se saldrán completamente de control. Se crearán virus inteligentes artificiales que atacarán ciertas cepas del ADN, a ciertos hombres y razas. No es la primera vez que el hombre quiere ser como Dios. Ya en el pasado existieron gigantes en la tierra (cfr. Gen VI, 4). Será uno de los preámbulos del reino del Anticristo.

10.  En un momento dado aparecerá el Anticristo. Será completamente lo contrario a Cristo. Su madre, especialmente hermosa, tendrá una especie de virginidad, pero será en realidad una “virgen de tinieblas”. El Anticristo tendrá la capacidad de violentar la ley natural, a diferencia de Cristo que se sometió a la ley natural. El Anticristo será un personaje político –no religioso– y tendrá una excelente preparación académica, al igual que su séquito que lo acompañará. Establecerá una filosofía de vida que funcionará por un tiempo, dando solución a los graves problemas sociales, políticos, económicos, naturales y religiosos que aquejarán a la humanidad. Tendrá un poder preternatural y nadie le podrá hacer daño. Será una especie de demonio encarnado. Durante su tiempo se verán los más grandes prodigios en la Tierra y en los aires, y los hombres se pervertirán más y más. No pensarán más que en divertirse envueltos en abominación tenebrosa. Habrá una estrepitosa falsa paz en el mundo. Se manifestarán en la Tierra y en los aires hombres y seres pertenecientes al reino de la obscuridad que expresarán actos de alto nivel esotérico, ocultista y de gran desarrollo en todas las ciencias. Negarán a Jesús y a la Iglesia como salvadores del hombre, proclamándose ellos como verdaderos creadores y redentores del hombre, y mostrarán pruebas convincentes y “científicas” de ello. Será el “fin de la Iglesia”, que será perseguida hasta la muerte total. Las Iglesias serán cerradas o profanadas. La eucaristía suprimida.

El Anticristo tendrá un aliado de corte religioso con poderes preternaturales, que erigirá una nueva religión que aglutinará a todos los hombres en la Tierra y serán obligados a ser parte de ella, so pena de ser perseguidos y eliminados. Habrá un control biotecnológico sobre los hombres para asegurar su fidelidad a esa nueva religión. Quien no se adhiera “no podrá comprar ni vender nada” (cfr. Apoc XIII, 17-18). Engañarán a muchos, hasta a los mismos elegidos y se convertirán en hierofantes del Anticristo quien será el único señor de la Tierra. La humanidad será entregada a todo tipo de placeres y el demonio tendrá sometida a toda la tierra, aunque no a todos.

Ningún antipapa será el Anticristo. Él no se presentará como el Vicario de Cristo, sino que usurpará el lugar y nombre del mismo Cristo, proclamándose Dios a sí mismo y siempre “en su propio nombre” (cfr. Jn V, 43). El Anticristo no se sentará en la sede de Pedro, puesto que la Escritura menciona que se sentará en el Templo Santo de Dios, pero el Templo en la Sagrada Escritura siempre ha sido el Templo de Jerusalén, por eso los judíos lo aceptarán como su Mesías que aún siguen esperando. Y desde ahí, del Lugar Santo, establecerá la “Abominación Desoladora” que dará inicio a la Gran Tribulación (Mt 24, 15).

11.  El Castigo al mundo será el Día de la Ira de Yahvé y el Juicio de Naciones. Como consecuencia de los pecados de los hombres y su no arrepentimiento, vendrá “la gran prueba para el mundo que dejará destrucción y desasosiego por doquier. Sucederá pronto, más mañana que hoy”. Este castigo será terrible y nunca se ha visto en la historia de la humanidad. Las fuerzas cósmicas todas serán conmovidas y la tierra se bamboleará como un beodo. Un choque previo de astros provocará que un astro se enfile en ruta a la tierra trayendo desesperación, agonía, destrucción y muerte. Será “como si el infierno se hubiera posado sobre la tierraLa piel de algunos hombres se les caerá y chorreará por sus huesos. Otros se convertirán en seres monstruosos, abominables y se comportarán como demonios. Vendrá la culminación del caos y la desesperación; morirán justos y pecadores”. Y será tal el cataclismo que mucho de lo que ahora es agua será tierra; y mucho de lo que ahora es tierra será  agua.      

12.  Muchos, que con sacrificio pusieron a Dios como prioridad, quedarán de pie; gradual y paulatinamente irán apareciendo seres de alto nivel espiritual que asumirán una misión de guía y luz ante los tiempos de obscuridad que se avecinan. Serán estos que respondiendo a un llamado en su corazón se propusieron, bajo la guía y dirección de la Santísima Virgen, trabajar para aplastar y someter su “yo”, y edificaron virtudes sólidas y fortalecieron su ser trino; el cuerpo con el sacrificio, el entendimiento con la fe; y el alma con la gracia de Dios.

Y del mismo modo y como acción de la estirpe de la luz y de la Mujer, surgirán hombres de Dios que harán milagros. Desde hace muchos años, en el silencio, en lo escondido del mundo, la Santísima Virgen ha ido formando a hombres y mujeres que poco a poco se han superado espiritualmente y han logrado interactuar en el mundo sobrenatural, en la que no sólo está Dios y los ángeles, sino seres trinos de excepcional crecimiento espiritual que vigilan de cerca el desarrollo y andar de la Iglesia y del mundo. En un momento dado, algunos los verán y harán grandes milagros y lograrán hacer crecer lo mejor de cada uno. Más aún, “se llevarán consigo alguno de los elegidos”. Todos ellos irán conformando el pequeño resto que restablecerá el amor de Dios sobre todas las cosas en una Nueva Comunidad. Será esta Nueva Estirpe de María la que coadyuvará para el triunfo de Jesucristo contra las huestes del mal y del Anticristo, pues éste no podrá tocarlos. Serán el talón de María que aplastará la cabeza de la serpiente. 

Conclusión Final

Lo más importante es estar preparados espiritualmente ante los diversos sucesos dolorosos y de gran sufrimiento que vendrán al mundo, así como la gran pasión que le espera a la Esposa de Cristo, la Iglesia. Tan mandatorio es preparar el espíritu como también el cuerpo y el entendimiento. Somos seres trinos. Pero por sobre todo estar en tiempo para convertirnos en aposentos de luz para los demás, pues llegan ya los tiempos en que la obscuridad será tal que no se sabrá dónde está el Camino Verdadero, máxime si no fuimos precavidos para preparar nuestra alma y la luz de nuestra fe.

Muchos eventos más vendrán al mundo y a la Iglesia. Algunos más previsibles que otros, pero por el momento es suficiente con lo que anteriormente hemos mencionado.

La opinión que este servidor ha expresado sobre los tiempos actuales es fruto de la reflexión, meditación y maduración de 33 años en base al estudio de los mensajes auténticos de la Virgen María y el aprendizaje obtenido por un discernimiento precipitado en el pasado. Apoyado también en el análisis de la Revelación Pública hecha por Jesucristo que cumplimenta, ordena y da coherencia a lo anunciado por los profetas del Antiguo Testamento bajo el influjo del Espíritu Santo; y particularmente fruto de la inspiración de aquél de quien dijo Jesús a Pedro: Si yo quiero que éste se quede hasta que yo vuelva… (Juan XXI, 22). 

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