Hace unos años en España, con ocasión de una exagerada presencia de videntes por todas partes,  se decía en broma que "el que no veía a la Virgen, veía al Señor". Y esto es lo que está sucediendo hoy en día. Existe una relajación tal para lo divino que por doquier –mayormente por internet - se mandan y transmiten mensajes vanos y superficiales de supuestos videntes, visionarios, autonombrados profetas, "estigmatizados", y toda una gama de "mensajeros celestiales".

De Místicos a Místicos

Es preciso distinguir, en lo que a fenómenos místicos se refiere, aquellas almas que por un proceso de crecimiento espiritual logran alcanzar altas cimas de la mística y que se hacen acreedoras de una serie de gracias especiales, como el don de la múltiple presencia, translucidez, levitación, transverberación, inedia, conocimiento de conciencias, etc. y desde luego de una íntima relación con Dios que les permite conocer algunos misterios divinos y transmitirlos como profetas a los demás, o sea, el don de profecía. La historia nos aporta grandes ejemplos, como el propio San Pablo, o San Agustín, San Jerónimo, Ignacio de Loyola, Juan y Teresa de la Cruz, Juana de Arco, y más recientemente Sor Josefa Menéndez, Margarita María de Alacoque, Catalina Emmerick, la Madre Elena Aiello, Luisa Picarreta, Faustina Kowalska, Teresa Newman, entre otros.

A la par de este tipo de experiencias místicas existen otras que surgen como gracias gratis que el Cielo otorga a ciertos instrumentos, normalmente niños, y que son utilizados para transmitir un mensaje grave y urgente a la humanidad. Este tipo de revelaciones privadas van en función de la respuesta fiel del instrumento que ha sido escogido, de tal manera que si se mantiene en la línea correcta de correspondencia a la gracia para esta específica función, contribuirá a su bien espiritual en particular y a una más pura y fiel transmisión del mensaje recibido. Cumplir con esta fidelidad espiritual no es trabajo sencillo, pues el demonio tratará a toda costa de impedir que el instrumento en cuestión cumpla con su misión. Sin embargo, sí hay videntes que cumplen fielmente el pedido del Cielo, como Santa Bernardita Soubirous, por poner un ejemplo concreto de un alma que supo cumplir su misión de transmitir con fidelidad el mensaje y a la vez santificarse en alto grado de heroicidad. Pero son casos contados los que cumplen.

Sin Discernimiento

Así las cosas, y como efecto de una gran confusión y soberbia humana, estamos asistiendo hoy a una exagerada transmisión y reenvío de mensajes, mayormente por internet, sin la menor disciplina y discernimiento que permita conocer con precisión el origen del supuesto vidente; las condiciones de la aparición, visión, locución, manifestación o presencia sobrenatural en que se reveló el mensaje en cuestión; la traducción del mismo en el caso de idioma extranjero, etc. Todo esto provoca una gran incertidumbre en cuanto a la autenticidad del contenido del mensaje, sobre todo ahora que muchos se autoproclaman videntes que desean permanecer en el anonimato.

Mensajes Vanos, Superficiales e Intrascendentes

Lo más grave de todo esto es que el 95% de estos mensajes que circulan por internet son intrascendentes, superficiales y vanos, sin establecer ningún compromiso de vida ni ubicar con precisión el propósito del mensaje o de la revelación en cuestión, pues se mencionan diversidad de temas que hacen que se pierda el objetivo concreto. Y el mundo sobrenatural no actúa así. Cuando Dios habla, lo hace con un propósito concreto y definido. Cada palabra está pesada y medida. O sea, el mundo sobrenatural habla por nota, ni más ni menos. Siempre buscando del hombre la respuesta específica a su pedido. El mensaje por lo general es concreto, claro y conciso. Eso no significa que pueda haber un mensaje más largo, y de hecho los hay, cuando la idea es profundizar en algún aspecto de la revelación, como podría ser por ejemplo la obra del Hombre Dios, o la Mística Ciudad de Dios, o la Verdadera Vida en Dios, o el Reino de la Divina Voluntad. Pero cuando nos encontramos con cientos y cientos de mensajes de un solo vidente o visionario es casi seguro que encontremos mucha interferencia humana en el mejor de los casos, cuando no diabólica.

Confusión y Distracción

Asimismo, es una realidad que este exceso de mensajes que a diario recibimos por internet o en hojas sueltas en diferentes grupos de oración sólo están provocando confusión de ciertos temas proféticos del final de los tiempos; adelantando sucesos y mezclando eventos que nada tienen que ver; igualmente contribuyendo a ser un distractor de lo que en realidad tenemos que hacer en nuestra vida diaria para prepararnos física, espiritual y emocionalmente a lo que está por venir al mundo y a la Iglesia. Es preciso pues que se adquiera un compromiso apostólico. No basta con leer mensajes que sólo vayan encaminados a satisfacer nuestras inquietudes espirituales y proféticas, sino que el mensaje debe de concretarse en una vida ascética definida, de oración, sacrificio y penitencia, particularmente el ayuno, así como la frecuencia en lo posible de los sacramentos de la Confesión y de la Eucaristía, para que nos encaminemos a la práctica de las virtudes necesarias para crecer en el espíritu. Y simultáneamente desarrollar una labor apostólica de llevar el Evangelio y el mensaje de la Santísima Virgen a los demás, haciendo que nuestro prójimo se consagre a la Santísima Virgen y se convierta en un auténtico devoto de la Madre de Dios y que tome conciencia de los actuales signos de los tiempos para que obre en consecuencia tanto en lo individual como en su ámbito familiar.

Aunque me han solicitado que identifique a estos videntes o mensajes, no quisiera dar nombres de los "mensajeros" que para este servidor definitivamente están confundidos, y no porque necesariamente reciban mensajes diabólicos o del enemigo, sino porque simple y sencillamente lo que transmiten es más inspiración humana que divina y no obstante se proclaman videntes o mensajeros del Cielo. Como algunas personas se han sentido reconfortadas con el contenido de esos mensajes, este servidor no quisiera quitar su fe a nadie; pero normalmente el contenido de estos mensajes son mera inspiración humana, sin compromiso concreto, sin ninguna profecía específica, con una multitud de temas, desde nuevo orden mundial, microchip, apóstoles de los últimos tiempos,  anticristo, aviso o iluminación de las conciencias, castigos divinos, guerras, etc.  y con profecías tan genéricas que todo puede caber en ellas.

Una característica de un verdadero vidente es que tiene que pasar por el crisol de la persecución. Cuanto más perseguido es un vidente o la obra que ha transmitido por encargo del Cielo, encontramos en ello un gran signo de autenticidad; cuanto más difícil es la transmisión del mensaje que ha recibido un instrumento del Cielo, vemos ahí también un signo de autenticidad; cuanto más frutos de santidad verdadera hay con ocasión de ese mensaje, encontramos también en ello un signo de autenticidad.

En realidad los auténticos mensajes que vienen de Dios son perseguidos y reprimidos, incluso principalmente por pastores y jerarcas de la Iglesia; e igualmente, mensajes donde no está presente Dios se transmiten como reguero de pólvora y todo mundo los conoce y difunde sin ninguna restricción.

Es preciso pues COMPROMETERSE Y CAMBIAR DE VIDA. Crecer en el espíritu para que nos convirtamos en cirios encendidos para iluminar  a los demás en los días de infortunio que se avecinan. Hay que saber discernir y analizar las auténticas profecías, pues existe mucha confusión tanto del Aviso, como del Anticristo, como de la Gran Tribulación; la Parusía, la Segunda Venida de Cristo, así como de los Tiempos y de lo que viene...pero eso será motivo de otra reflexión. Mientras lea el libro de este servidor: El Final de los Tiempos.

6 de Marzo del 2012

LUIS EDUARDO LÓPEZ PADILLA