En el misal de Julio editado por Buena Prensa, A.C una obra de inspiración Ignaciana y cuya Misión se describe como "El anuncio de Cristo redentor a través de los medios de comunicación masiva, principalmente el de la palabra escrita, a fin de llevar a cabo la inculturación de la fe, la promoción de la justicia, la paz y la solidaridad, como forma propia de La Compañía de Jesús de servir a la misión de la Iglesia...", se está promoviendo el libro El Eneagrama, Un Taller de Vida y Espiritualidad. Una Herramienta de Autoconocimiento, del padre Ernesto Ramírez Martínez Valdés S.J y que se presenta con la siguiente leyenda:

El eneagrama es un taller de autoconocimiento y transformación personal. Abarca un cuestionamiento constante de nuestras propias actitudes y defensas; es una disciplina que nos alienta a personificar el trabajo de la transformación, para erigirnos en ejemplos vivos de la búsqueda del ser y el cambio efectivo al servicio de la liberación espiritual.

El autor afirma que el eneagrama no da respuestas totales, porque la naturaleza humana va más allá de toda explicación y le pertenece únicamente al Dios enteramente bueno.

Con objeto de que el lector norme su criterio y en virtud de la actualidad e importancia que dentro de círculos católicos ha venido tomando esta enseñanza, no queremos dejar de mencionar ciertos aspectos de este "método de crecimiento espiritual", pero con probados orígenes ocultistas.

Según el documento oficial de la Santa Sede, Jesucristo Portador de Agua Viva, el eneagrama (del griego ennéa: nueve y gramma: signo) designa un diagrama compuesto por un círculo con nueve puntos en su circunferencia, unidos entre sí por un triángulo y un hexágono circunscritos. Originariamente se utilizó para la adivinación, pero recientemente se ha popularizado como símbolo de un sistema de tipología de la personalidad que consta de nueve tipos caracterológicos básicos. Se hizo popular tras la publicación del libro The Enneagram de Helen Palmer, pero la autora reconoce su deuda con el médico y pensador esotérico ruso G. I. Gurdjieff, el psicólogo chileno Claudio Naranjo, y el autor Óscar Icazo, fundador de Arica. El origen del eneagrama permanece envuelto en el misterio, si bien algunos sostienen que procede de la mística sufí.

El citado documento advierte sobre el eneagrama:

(La Nueva Era) es solamente un nuevo modo de practicar la gnosis, es decir, esa postura del espíritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra sustituyéndola por palabras que son solamente humanas. La gnosis no ha desaparecido nunca del ámbito del cristianismo, sino que ha convivido siempre con él, a veces bajo la forma de corrientes filosóficas, más a menudo con modalidades religiosas o pararreligiosas, con una decidida aunque a veces no declarada divergencia con lo que es esencialmente cristiano ». Un ejemplo de esto puede verse en el eneagrama, –un instrumento para el análisis caracterial según nueve tipos– que, cuando se utiliza como medio de desarrollo personal, introduce ambigüedad en la doctrina y en la vivencia de la fe cristiana.  -Jesucristo Portador del Agua de la Vida 1.4

En 1991, Catholics United for the Faith publicó la reveladora crítica de Tim Pickford, sobre el eneagrama titulada: Evaluation of Enneagram Spirituality. Basándose en los libros favorables al eneagrama, Pickford demuestra que este método distorsiona los Evangelios, contradice la doctrina católica, confunde el lenguaje y por consecuencia es una amenaza a la fe. Aún cuando no es posición oficial de la Iglesia, permite tener acceso a un estudio del eneagrama a la luz de la fe católica.

El eneagrama carece de fundamento tanto en la tradición cristiana como en la ciencia. Se presenta falsamente como método psicológico. Pero su verdadera identidad está más bien en el esoterismo, en "sabiduría secreta" procedente de una amalgama de fuentes gnósticas. Como se ha dicho, el eneagrama fue popularizado en el Occidente por Georges I. Gurdjieff (1870-1949), por su discípulo Piotr D. Ouspensky y, en la década de los 60, por el boliviano Oscar Ichazo.

Desde joven, Gurdjieff estaba fascinado con todo tipo de conocimiento esotérico. Según sus discípulos, Gurdjief enseñaba que el eneagrama es un símbolo universal del cosmos y, como tal, es una fuente de conocimiento sobre el cosmos basado en leyes matemáticas. Según él, "todo conocimiento puede ser incluido en el eneagrama y con la ayuda del eneagrama puede ser interpretado. Y en esta conexión, el hombre conoce, es decir, entiende sólo lo que es capaz de poner en el eneagrama". Oscar Ichazo, también ayudó mucho a desarrollar el eneagrama. Desde su adolescencia, en la década de los 40, participó en grupos esotéricos buscando técnicas para alterar la conciencia, entre estas, el zen, el sufismo, la Kabbalah, el yoga, el budismo, el confusionismo, el I Ching y las enseñanzas de Gurdjief. En 1964, al salir de un estado de "éxtasis divino" que lo mantuvo una semana en coma, Ichazo decidió dedicarse a enseñar. Eventualmente estableció los "Institutos Arica" en varias ciudades. El entrenamiento en estos institutos incluye preparación y medios para encontrarse con seres superiores y con el "maestro interior". Fue Ichazo el que introdujo en el eneagrama la correlación de sus nueve puntos con nueve tipos de personalidad. Según Ichazo, descubrió los tipos de personalidad del eneagrama durante uno de sus éxtasis y bajo la influencia de un "ángel".

Algunos libros sobre el eneagrama han adoptado teorías sicológicas de Freud y Carl G. Jung queriendo darle credibilidad. Esta táctica no debe engañarnos pues la gran influencia de estos hombres sobre el pensamiento moderno ha socavado la fe y la moral. Más aún, este tipo de conocimientos sin base científica se presentan como dogmas para el público en general. Y aunque no se descarta que puedan encontrarse ciertos principios que sirvan para algún tipo de desarrollo humano de la personalidad, la fuente no deja de ser esotérica, que siempre tendrá un fondo de verdad pero con enseñanzas que contradicen el concepto de pecado original, libertad humana y la redención y la gracia que nos viene de Nuestro Señor Jesucristo.

Algunas de las distorsiones que plantea el eneagrama son las siguientes:

La doctrina sobre el pecado se redefine en términos de limitaciones del tipo de personalidad y, ya que todas las personalidades tienen sus limitaciones intrínsecas, el pecado se percibe como algo inevitable y fuera de la responsabilidad personal.

La naturaleza del hombre.  Enseña que nacimos divinos, pero cuando teníamos unos tres años cubrimos la divinidad con un tipo de ego. Uno de los 9 pecados capitales (aunque la iglesia enseña que los pecados capitales son 7, los promotores del eneagrama enseñan 9), según el eneagrama está en el centro de cada tipo de ego.

Ciertamente fuimos creados por Dios en condiciones muy distintas a las actuales, con grandes dones naturales y preternaturales, pero no divinos, aunque de igual manera estamos llamados a ser como Dios, a través de Él y de Su Enseñanza. "Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto"

La salvación. Si el pecado es causado por la personalidad, la solución que propone el eneagrama es compensar a base de cultivar la personalidad opuesta. Se olvida la necesidad de la redención por Cristo, del arrepentimiento y la conversión.

Sorprende por tanto que un sacerdote jesuita promueva esta técnica de autoconocimiento personal y psicológica con los graves riesgos para la fe que ello conlleva, y más ahora que la confusión es en extremo sutil.

Luis Eduardo López Padilla

12 de Junio del 2011