¿Qué le espera a México?

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Dentro del Plan de Dios para estos tiempos, México ocupa una misión trascendental como punta de lanza para el establecimiento en plenitud del Reino de Cristo en la tierra.

Históricamente México ha sido tierra de extraordinarias bendiciones de parte del Cielo. Una de las más importantes la mariofanía de Nuestra Señora de Guadalupe en el año de 1531. Y no sólo por la aparición en sí, que es una grandísima e inigualable caricia de parte de Dios para el pueblo de México, sino por la forma que asume esta manifestación al contemplar a la Virgen de Guadalupe como la Virgen encinta, vestida del sol, y que inmediatamente nos refiere a la Mujer del Capítulo XII del Apocalipsis que "gime dolores de parto" y que está a punto de "dar a luz a un varón que con cetro de hierro regirá a las naciones".

Dentro de la interpretación tradicional de esta imagen apocalíptica de la Mujer, encontramos a la que la define como al Israel de Dios, y más en concreto, como símbolo de la Iglesia fiel que estará perseguida por el Dragón en este final de los tiempos. Asimismo, por extensión vemos en esta imagen de la Mujer del Capítulo XII a la Santísima Virgen, aunque no en sentido propio, pues Ella no tuvo dolor de parto al dar a luz a su Hijo Jesucristo; en cambio, la Mujer del Capítulo XII del Apocalipsis "gime dolores de parto", que como se ha dicho simboliza a la Iglesia fiel "perseguida por el Dragón y que en medio de grandes sufrimientos y dolores dará a luz a un varón que con cetro de hierro regirá a las naciones", es decir, al Reino de Cristo en la tierra a través de lo que San Pablo llama la Parusía o manifestación del Señor (II Tes 2).

Pues bien, esta simbología fue asumida por la Virgen de Guadalupe que con cuyos pies virginales se posó en el Cerro del Tepeyac. De aquí se infiere una de las razones por las cuales México tiene una gran misión para este tiempo. Además, no olvidemos que México fue el primer país que proclamó a Cristo como Rey, que luego se haría realidad con el grito de la defensa de la fe a través de miles de mexicanos que derramaron su sangre en esta tierra bajo el lema de "¡Viva Cristo Rey!" Extraordinarios testimonios podemos leer en la obra del Padre Lauro López Beltrán intitulada La Persecución Religiosa en México, impreso por la editorial Tradición.

Esto explica por qué México ha sido especialmente perseguido por el Dragón, particularmente a través de la logia yorkina de la masonería proveniente de los Estados Unidos, y que explica esas Leyes de Reforma promulgadas por Benito Juárez que sometieron a la Iglesia bajo el Estado, desconociendo las esferas del orden temporal y del orden sobrenatural, y dándole especial énfasis al mentado estado laical (que adquirió por mucho tiempo tintes de estado anti-religioso) hasta los días de hoy.

El caso es que hoy México está envuelto en una terrible vorágine de violencia a través de la lucha de los distintos cárteles de la droga. Secuestros, intimidaciones, mutilaciones, violaciones, degollaciones, descuartizamientos, atentados, etc. son el pan nuestro de cada día. Miles de familias han perdido a esposos, padres, hijos, hermanos con el terrible dolor de jamás volver a encontrar a sus seres queridos. Se ha dicho que México es hoy por hoy el país con más muertes, en este sentido, sin que esté oficialmente en guerra.

Pero más grave es todavía la violencia moral y espiritual en la que se ha sumergido México con tal negrura que ha perdido lo más noble, lo más bueno, lo más puro que anida en el corazón de los mexicanos. Desde que se legalizó el aborto – hace 5 años - hasta la 12ª semana de embarazo, las cifras oficiales arrojan alrededor de 70,000 abortos; número mayor que los muertos por la violencia del narcotráfico. Y de esto nadie habla, ni los periodistas, ni los analistas políticos, y menos los 4 candidatos a la presidencia, en la que todos se han mostrado pusilánimes, titubeantes y ambiguos, en una palabra, tibios en lo que se refiere a la defensa de la vida desde el seno materno, pues a la par que afirman esto, también deploran el que se criminalice a las mujeres que se ven obligadas a abortar. O sea, sí defienden la vida, pero no.

Y esto es lamentabilísimo y dolorosísimo para Dios, pues envió a Su Madre, la Virgen de Guadalupe quien aparece encinta, realzando la dignidad altísima de la maternidad, cuyo principio ha sido cercenado dizque por políticas de salud pública y "derechos de la mujer", para traer a la postre 70,000 fetos asesinados en el seno materno. Debe tenerse claro que cuando un país permite el aborto y no defiende la vida desde el momento de la concepción, y más un país como México con todas las gracias y dones que ha recibido como pueblo, como tierra y como nación, su acción es mayormente grave, pues uno de los grandes delitos que la humanidad dará cuentas a su creador, es el del aborto,  dejando echada su suerte con todas sus consecuencias.

Y junto con lo anterior también el conjunto de inmoralidad que en diversas formas ha permitido nuestro país, por acción u omisión, a través de leyes, acciones corruptas, programas de diversa índole, literatura, medios de comunicación impresos y televisivos, etc. que dejan a México en una situación más que grave y de grandísimo dolor para el Cielo, pues nos hemos alejado enormemente del proyecto trazado por Dios.

Así las cosas, ¿qué le espera a México? Vivimos momentos de mucha incertidumbre política y electoral. Se ha enrarecido el ambiente; han asesinado a candidatos a diputados y a promotores de partidos. Han apedreado a la comitiva de uno de los candidatos. Un grupo de jóvenes ha salido a las calles que no queda totalmente claro todavía cuál es "la mano que mece la cuna", como tampoco es creíble su función apartidista. Más aún, en estos días pasados ha venido a México, coincidente o no,  la joven chilena que encabeza uno de los movimientos sociales universitarios de mayor fuerza en Chile y raigambre comunista; la pregunta es ¿a qué vino en México?

Digámoslo claramente, a México le espera una gran prueba y esta es una profecía de hace más de 50 años y que dice que "algo" pasará en la Ciudad de México, y esto provocará que otros eventos y sucesos ocurran en diversos lugares de la República Mexicana, y por alguna razón "el país se vestirá de amarillo". Y la situación de vida será muy complicada por un tiempo... Como dato está que esta prueba  ya le hemos sufrido con anterioridad.

¿Cuándo va a ocurrir esto? Este servidor no lo sabe, pero al margen de cualquier profecía, todo indica, por el escenario actual de lo que estamos viviendo, que esto está muy cerca.

Lo importante es rezar por México, por su futuro, por su misión, por nosotros, para que los próximos meses transcurran en medio de la cordura, del orden y de la paz que todos anhelamos. Pero que nadie se confunda, pues  no vendrá  un cambio verdadero y de fondo mientras no se reconozcan los derechos fundamentales de todo ser humano conforme a las leyes de Dios y se deje de conculcar el orden establecido por el Padre. Pues hemos sido nosotros los que hemos atraído esta difícil situación por la que atraviesa nuestro país.

LUIS EDUARDO LÓPEZ PADILLA